Re: The Lovers

#11
Sorry, but i need explain this in spanish. Its too long for me and a i am tired (its 04 am in Spain). Its not apropiate, please, tell me and delete post.

Heracles ad bivium

La metáfora de Heracles en la encrucijada (Heracles ad bivium) ha sido una de las más célebres de la historia de la filosofía. En esencia, cuenta que, siendo aún adolescente y sin saber qué rumbo tomar en la vida, Heracles se encuentra con dos mujeres. Una, hermosa y de sobria elegancia, es una alegoría de la Virtud; la otra, más lozana, es la Felicidad (material), también conocida como la Maldad. Las dos exponen al héroe distintos argumentos para que siga un camino u otro.

El texto de partida es del filósofo Pródico, aunque fue transmitido por Jenofonte en el libro II de sus Recuerdos de Sócrates(1). Felicidad anima a Heracles a seguir su camino, mucho más fácil, ya que disfrutará de todos los placeres materiales, como el sexo, vivir a costa del trabajo ajeno y la buena gastronomía.

Pero Virtud responde explicando que para obtener los placeres más elevados —como la amistad, el reconocimiento ciudadano, el amor de los dioses, o el estar cachas— hay que invertir esfuerzo. Además de que obrando de forma virtuosa recibirá alabanzas de mortales y dioses, argumenta con mejor tino que es mejor que siga su camino, a pesar de que es más largo y difícil, porque nada hay más hermoso que una buena acción realizada por uno mismo. (Donde hermosura va más allá de ser una cualidad estética para entroncar con el deleite que supone participar del bien).

Las opciones de esta encrucijada se han ido adaptando a cada época y circunstancia cultural, pero la esencia siempre es la misma: un camino corto de placeres inmediatos a costa de algo o alguien; y un camino largo de esfuerzo y sacrificio tras el que nos espera la verdadera felicidad.

La Y pitagórica

Esta metáfora de la encrucijada de Heracles derivaba de otro tópico literario más antiguo conocido como la «Y pitagórica», cuya paternidad, al menos literaria, se debe a Hesíodo:

«Yo qué sé lo que te conviene, gran necio Perses, te lo diré: de la maldad puedes coger fácilmente cuanto quieras, llano es su camino y vive muy cerca. De la virtud, en cambio, el sudor pusieron delante los dioses inmortales; largo y empinado es el sendero hacia ella y áspero el comienzo; pero cuando se llega a la cima, entonces resulta fácil por duro que sea»(2).

El tópico gozó de gran popularidad entre griegos y latinos. Por no enfangarnos en una ristra de citas, baste una de Platón:

«Unos confieren a la maldad fácil acceso, de modo que “también en abundancia se puede alcanzar a la perversidad fácilmente; el camino es liso y ella mora muy cerca”. Frente a la excelencia, en cambio, los dioses han impuesto el sudor»(3).

Durante la Edad Media, esta metáfora se transmitió, sobre todo, por san Isidoro(4), dado que resultaba acorde con la moral cristiana y la idea de las dos sendas:

«Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa es la senda que lleva a la perdición, y muchos los que por ella entran. ¡Qué estrecha es la puerta y que angosta la senda que lleva a la vida, y cuán pocos los que dan con ella!». (San Mateo, 7.13).

Notas

1. El libro Recuerdos de Sócrates de Jenofonte se puede consultar on line en la web del profesor Francisco Conde Núñez. Copio el pasaje en cuestión (transcrito de Jenofonte. Recuerdos de Sócrates; Económico; Banquete; Apología de Sócrates. Gredos, 1993).

Y el sabio Pródico en su escrito sobre Hércules, del que hizo muchas lecturas públicas, se expresa de la misma manera acerca de la virtud, diciendo más o menos, según recuerdo:

«Cuando Hércules estaba pasando de la niñez a la adolescencia, momento en el que los jóvenes al hacerse independientes revelan si se orientarán en la vida por el camino de la virtud o por el del vicio, cuentan que salió a un lugar tranquilo y se sentó sin saber por cuál de los dos caminos se dirigiría. Y que se le aparecieron dos mujeres altas que se acercaban a él, una de ellas de hermoso aspecto y naturaleza noble, engalanado de pureza su cuerpo, la mirada púdica, su figura sobria, vestida de blanco. La otra estaba bien nutrida, metida en carnes y blanda, embellecida de color, de modo que parecía más blanca y roja de lo que era y su figura con apariencia de más esbelta de lo que en realidad era, tenía los ojos abiertos de par en par y llevaba un vestido que dejaba entrever sus encantos juveniles.

Se contemplaba sin parar, mirando si algún otro la observaba, y a cada momento incluso se volvía a mirar su propia sombra. Cuando estuvieron más cerca de Heracles, mientras la descrita en primer lugar seguía andando al mismo paso, la segunda se adelantó ansiosa de acercarse a Heracles y le dijo:

—Te veo indeciso, Heracles, sobre el camino de la vida que has de tomar. Por ello, si me tomas por amiga, yo te llevaré por el camino más dulce y más fácil, no te quedarás sin probar ninguno de los placeres y vivirás sin conocer las dificultades. En primer lugar, no tendrás que preocuparte de guerras ni trabajos, sino que te pasarás la vida pensando qué comida o bebida agradable podrías encontrar, qué podrías ver u oír para deleitarte, qué te gustaría oler atacar, con qué jovencitos te gustaría más estar acompañado, cómo dormirías más blando, y cómo conseguirías todo ello con el menor trabajo. Y si alguna vez te entra el recelo de los gastos para conseguir eso, no temas que yo te lleve a esforzarte y atormentar tu cuerpo y tu espíritu para procurártelo, sino que tú aprovecharás el trabajo de los otros, sin privarte de nada de lo que se pueda sacar algún provecho, porque a los que me siguen yo les doy la facultad de sacar ventajas por todas partes.

Dijo Heracles al oír estas palabras:

—Mujer, ¿cuál es tu nombre?

Y ella respondió:

—Mis amigos me llama Felicidad, pero los que me odian, para denigrarme, me llaman Maldad.

En esto se acercó la otra mujer y dijo:

—Yo he venido también a ti, Heracles, porque sé quiénes son tus padres y me he dado cuenta de tu carácter durante tu educación. Por ello tengo la esperanza de que, si orientas tu camino hacia mí, seguro que podrás llegar a ser un buen ejecutor de nobles y hermosas hazañas y que yo misma seré mucho más estimada e ilustre por los bienes que otorgo. No te vaya engañar con preludios de placer, sino que te explicaré cómo son las cosas en realidad, tal como los dioses las establecieron. Porque de cuantas cosas buenas y nobles existen, los dioses no conceden nada a los hombres sin esfuerzo ni solicitud, sino que, si quieres que los dioses te sean propicios. tienes que honrarles, si quieres que tus amigos te estimen, tienes que hacerles favores, y si quieres que alguna ciudad te honre, tienes que servir a la ciudad; si pretendes que toda Grecia te admire por tu valor, has de intentar hacerle a Grecia algún bien; si quieres que la tierra te dé frutos abundantes, tienes que cuidarla; si crees que debes enriquecerte con el ganado, debes preocuparte del ganado, si aspiras a prosperar con la guerra y quieres ser capaz de ayudar a tus amigos y someter a tus enemigos, debes aprender las artes marciales de quienes las conocen y ejercitarte en la manera de utilizarlas. Si quieres adquirir fuerza física, tendrás que acostumbrar a tu cuerpo a someterse a la inteligencia y entrenarlo a fuerza de trabajos y sudores.

La Maldad, según cuenta Pródico, interrumpiendo, dijo:

—¿Te das cuenta, Heracles, del camino tan largo y difícil que esta mujer te traza hacia la dicha? Yo te llevaré hacia la felicidad por un camino fácil y corto.

—Entonces dijo la Virtud: ¡Miserable!, ¿qué bien posees tú? ¿O qué sabes tú de placer si no estás dispuesta a hacer nada para alcanzarlo? Tú que ni siquiera esperas el deseo de placer, sino que antes de desearlo te sacias de todo, comiendo antes de tener hambre, bebiendo antes de tener sed, contratando cocineros para comer a gusto, buscando vinos carísimos para beber con agrado, corriendo por todas partes para buscar nieve en verano. Para dormir a gusto, no te conformas con ropas de cama mullidas, sino que además te procuras armaduras para las camas. Porque deseas el sueño no por lo que trabajas, sino por no tener nada que hacer. Y en cuanto a los placeres amorosos, los fuerzas antes de necesitarlos, recurriendo a toda clase de artificios y utilizando a los hombres como mujeres. Así es como educas a tus propios amigos, vejándolos por la noche y haciéndolos acostarse las mejores horas del día. A pesar de ser inmortal, has sido rechazada por los dioses, y los hombres de bien te desprecian. Tú no oyes nunca el más agradable de los sonidos, el de la alabanza de una misma, ni contemplas nunca el más hermoso espectáculo, porque nunca has contemplado una buena acción hecha por ti. ¿Quién podría creerte cuando hablas?, ¿quién te socorrería en la necesidad?, ¿quién que fuera sensato se atrevería a ser de tu cofradía? Ésta es la de personas que, mientras son jóvenes, son físicamente débiles y, de viejos, se hacen torpes de espíritu, mantenidos durante su juventud relucientes y sin esfuerzo, pero que atraviesan la vejez marchitos y fatigosos, avergonzados de sus acciones pasadas y agobiados por las presentes, después de pasar a la carrera durante su juventud los placeres, reservando para la vejez las lacras.

Yo, en cambio, estoy entre los dioses y con los hombres de bien, y no hay acción hermosa divina ni humana que se haga sin mí. Recibo más honores que nadie, tanto entre los dioses como de los hombres que me son afines. Soy una colaboradora estimada para los artesanos, guardiana leal de la casa para los señores, asistente benévola para los criados, buena auxiliar para los trabajos de la paz, aliada segura de los esfuerzos de la guerra, la mejor intermediaria en la amistad. Mis amigos disfrutan sin problemas de la comida y la bebida, porque se abstiene de ellas mientras no sienten deseo. Su sueño es más agradable que el de los vagos, y si se sienten molestos cuando lo dejan ni a causa de él dejan de llevar a cabo sus obligaciones. Los jóvenes son felices con los elogios de los mayores, y los más viejos se complacen con los honores de los jóvenes. Disfrutan recordando acciones de antaño y gozan llevando bien a cabo las presentes. Gracias a mí son amigos de los dioses, estimados de sus amigos y honrados por su patria. Y cuando les llega el final marcado por el destino, no yacen sin gloria en el olvido, sino que florecen por siempre en el recuerdo, celebrados con himnos. Así es, Heracles, hijo de padres ilustres, como podrás, a través del esfuerzo continuado, conseguir la felicidad más perfecta».

Así fue más o menos como contó Pródico la educación de Heracles por la Virtud, si bien embelleció sus conceptos con expresiones magníficas en mayor grado que las que yo he usado ahora. De modo que merece la pena, Aristipo, que lo medites e intentes preocuparte tú también del tiempo que te queda de vida.

2. Hesíodo. Trabajos y días (287). Traducción de Aurelio Pérez Jiménez y Alfonso Martínez Díez. Gredos. Madrid, 2000.

3. Platón. República (II, 365b). Traducción de Conrado Eggers Lan. Gredos. Madrid, 2000.

4. No tengo a mano una traducción al español: «Litteram Pythagoras Samius ad exemplum vitae humanae primus formavit; cuius virgula subterior primam aetatem significat, incertam quippe et quae adhuc se nec vitiis nec virtutibus dedit. Bivium autem, quod superest, ab adolescentia incipit: cuius dextra pars ardua est, sed ad beatam vitam tendens: sinistra facilior, sed ad labem interitumque deducens».
When a man has a theory // Can’t keep his mind on nothing else (By Ross)

Re: The Lovers

#12
Thanks mmfilesi.

Xenephon's Memorabiliva of Socrates is available online in English here:

http://thriceholy.net/Texts/Memorabilia.html

The section on the choice of Heracles is in Book II, Chapter I, from paragraphs 21-34:

O wretched mortal, desire not what is soft, lest you find what is hard.

21. Prodicus the sophist, also, in his narrative concerning Hercules, which indeed he declaims to most people as a specimen of his ability, expresses a similar notion respecting virtue, speaking, as far as I remember, to the following effect: For he says that Hercules, when he was advancing from boyhood to manhood, a period at which the young, becoming their own masters, begin to give intimations whether they will enter on life by the path of virtue or that of vice, went forth into a solitary place, and sat down, perplexed as to which of these two paths he should pursue; 22. and that two female figures, of lofty stature, seemed to advance towards him, the one of an engaging and graceful mien, gifted by nature with elegance of form, modesty of look, and sobriety of demeanor, and clad in a white robe; the other fed to plumpness and softness, but made up both in her complexion, so as to seem fairer and rosier than she really was, and in her gesture, so as to seem more upright than she naturally was; she had her eyes wide open, and a robe through which her beauty would readily show itself; she frequently contemplated her figure, and looked about to see if any one else was observing her; and she frequently glanced back at her own shadow. 23. As they approached nearer to Hercules, she, whom I first described, came forward at the same pace, but the other, eager to get before her, ran up to Hercules, and exclaimed, “I see that you are hesitating, Hercules, by what path you shall enter upon life; if, then, you make a friend of me, I will conduct you by the most delightful and easy road, and you shall taste of every species of pleasure, and pass through life without experiencing difficulties. 24. In the first place, you shall take no thought of wars or state affairs, but shall pass your time considering what meat or drink you may find to gratify your appetite, what you may delight yourself by seeing or hearing, what you may be pleased with smelling or touching, with what objects of affection you may have most pleasure in associating, how you may sleep most softly, and how you may secure all these enjoyments with the least degree of trouble. 25. If an apprehension of want of means, by which such delights may be obtained, should ever arise in you, there is no fear that I shall urge you to procure them by toil or suffering either of body or mind; but you shall enjoy what others acquire by labor, abstaining from nothing by which it may be possible to profit, for I give my followers liberty to benefit themselves from any source whatever.”

26. Hercules, on hearing this address, said, “And what, O woman, is your name?” “My friends,” she replied, “call me Happiness, but those who hate me, give me, to my disparagement, the name of Vice.”

27. In the meantime the other female approached, and said, “I also am come to address you, Hercules, because I know your parents, and have observed your disposition in the training of your childhood, from which I entertain hopes that if you direct your steps along the path that leads to my dwelling, you will become an excellent performer of whatever is honorable and noble, and that I shall appear more honorable and distinguished in goodness. I will not deceive you, however, with promises of pleasure, but will set before you things as they really are, and as the gods have appointed them; 28. for of what is valuable and excellent, the gods grant nothing to mankind without labor and care; and if you wish the gods, therefore, to be propitious to you, you must worship the gods; if you seek to be beloved by your friends, you must serve your friends; if you desire to be honored by any city, you must benefit that city; if you claim to be admired by all Greece for your merit, you must endeavor to be of advantage to all Greece; if you are anxious that the earth should yield you abundance of fruit, you must cultivate the earth; if you think that you should enrich yourself from herds of cattle, you must bestow care upon herds of cattle; if you are eager to increase your means of war, and to secure freedom to your friends and subdue your enemies, you must learn the arts of war, and learn them from such as understand them, and practice how to use them in the right way; or if you wish to be vigorous in body, you must accustom your body to obey your mind, and exercise it with toil and exertion.”

29. Here Vice, interrupting her speech, said (as Prodicus relates), “Do you see, Hercules, how difficult and tedious a road to gratification this woman describes to you, while I shall lead you, by an easy and short path, to perfect happiness?”

30. “Wretched being,” rejoined Virtue, “of what good are you in possession? Or what real pleasure do you experience, when you are unwilling to do anything for the attainment of it? You, who do not even wait for the natural desire of gratification, but fill yourself with all manner of dainties before you have an appetite for them, eating before you are hungry, drinking before you are thirsty, procuring cooks that you may eat with pleasure, buying costly wines that you may drink with pleasure, and running about seeking for snow in summer; while, in order to sleep with pleasure, you prepare not only soft beds, but couches, with rockers under your couches, for you do not desire sleep in consequence of labor, but in consequence of having nothing to do; you force the sensual inclinations before they require gratification, using every species of contrivance for the purpose, and abusing male and female; for thus it is that you treat your friends, insulting their modesty at night, and making them sleep away the most useful part of their day. 31. Though you are one of the immortals, you are cast out from the society of the gods, and despised by the good among mankind; the sweetest of all sounds, the praises of yourself, you have never heard, nor have you ever seen the most pleasing of all sights, for you have never beheld one meritorious work of your own hand. Who would believe you when you give your word for anything? Or who would assist you when in need of anything? Or who, that has proper feeling, would venture to join your company of revellers? for while they are young they grow impotent in body, and when they are older they are impotent in mind; they live without labor, and in fatness, through their youth, and pass laboriously, and in wretchedness, through old age; ashamed of what they have done, oppressed with what they have to do, having run through their pleasures in early years, and laid up afflictions for the close of life. 32. But I am the companion of the gods; I associate with virtuous men; no honorable deed, divine or human, is done without me; I am honored, most of all, by the deities, and by those among men to whom it belongs to honor me, being a welcome co-operator with artisans, a faithful household guardian to masters, a benevolent assistant to servants, a benign promoter of the labors of peace, a constant auxiliary to the efforts of war, an excellent sharer in friendship. 33. My friends have a sweet and untroubled enjoyment of meat and drink, for they refrain from them till they feel an appetite. They have also sweeter sleep than the idle; and are neither annoyed if they lose a portion of it, nor neglect to do their duties for the sake of it. The young are pleased with praises from the old; the old are delighted with honors from the young. They remember their former acts with pleasure, and rejoice to perform their present occupations with success; being, through my influence, dear to the gods, beloved by their friends, and honored by their country. And when the destined end of life comes, they do not lie in oblivion and dishonor, but, celebrated with songs of praise, flourish for ever in the memory of mankind. By such a course of conduct, O Hercules, son of noble parents, you may secure the most exalted happiness.”

34. Nearly thus it was that Prodicus related the instruction of Hercules by Virtue; adorning the sentiments, however, with far more magnificent language than that in which I now give them. It becomes you, therefore, Aristippus, reflecting on these admonitions, to endeavor to think of what concerns the future period of your life.

On the Pythagorean Y, see for example here:

http://vunex.blogspot.com/2006/11/garde ... paths.html
Immature poets imitate; mature poets steal; bad poets deface what they take, and good poets make it into something better, or at least something different.
T. S. Eliot

Re: The Lovers

#14
mmfilesi wrote
Heracles ad bivium

La metáfora de Heracles en la encrucijada (Heracles ad bivium) ha sido una de las más célebres de la historia de la filosofía. En esencia, cuenta que, siendo aún adolescente y sin saber qué rumbo tomar en la vida, Heracles se encuentra con dos mujeres. Una, hermosa y de sobria elegancia, es una alegoría de la Virtud; la otra, más lozana, es la Felicidad (material), también conocida como la Maldad. Las dos exponen al héroe distintos argumentos para que siga un camino u otro.

El texto de partida es del filósofo Pródico, aunque fue transmitido por Jenofonte en el libro II de sus Recuerdos de Sócrates(1). Felicidad anima a Heracles a seguir su camino, mucho más fácil, ya que disfrutará de todos los placeres materiales, como el sexo, vivir a costa del trabajo ajeno y la buena gastronomía
"Heracles ad bivium

The metaphor of Hercules at the crossroads (Heracles ad bivium) has been one of the most famous in the history of philosophy. In essence, it relates that, qhilw still an adolescent ans being unable to choose what course take in life, Hercules meets two women. One, beautiful and of sober elegance, is an allegory of Virtue; other one, more luxurious, is (material) Happiness, also known as Vice. The two expose to the hero different arguments in order that he follow one way or the other.

The text belongs to the philosopher Prodicus, though it was transmitted by Xenophon in Book II of his Recollections of Socrates (1). Happiness encourages Heracles to follow her, a much easier way, since he will enjoy all the material pleasures, such as sex, living at the cost of others, and good gastronomy."

mmfilesi wrote,
Pero Virtud responde explicando que para obtener los placeres más elevados —como la amistad, el reconocimiento ciudadano, el amor de los dioses, o el estar cachas— hay que invertir esfuerzo. Además de que obrando de forma virtuosa recibirá alabanzas de mortales y dioses, argumenta con mejor tino que es mejor que siga su camino, a pesar de que es más largo y difícil, porque nada hay más hermoso que una buena acción realizada por uno mismo. (Donde hermosura va más allá de ser una cualidad estética para entroncar con el deleite que supone participar del bien.
"But Virtue answers, making clear that to obtain the highest pleasures - such as friendship, civil recognition, the love of the gods, or being well set-up - it is necessary to invest effort. Besides that of acting virtuously he will receive praise from mortals and gods, she argues with better tact that is better that he follow her way, in spite of the fact that it is longer and difficult, because nothing is more beautiful than a good action done for iits own sake. (Where beauty goes beyond being an aesthetic quality to be connected with the delight that she supposes informing the good)."

mmfilesi wrote
Las opciones de esta encrucijada se han ido adaptando a cada época y circunstancia cultural, pero la esencia siempre es la misma: un camino corto de placeres inmediatos a costa de algo o alguien; y un camino largo de esfuerzo y sacrificio tras el que nos espera la verdadera felicidad.
"The options of these crossroads have been adapted to every epoch and cultural circumstance, but the essence always is the same: a short way of immediate pleasures at the cost of something or someone; and a long way of effort and sacrifice, after which awaits real happiness."

mmfilesi wrote
La Y pitagórica

Esta metáfora de la encrucijada de Heracles derivaba de otro tópico literario más antiguo conocido como la «Y pitagórica», cuya paternidad, al menos literaria, se debe a Hesíodo:

«Yo qué sé lo que te conviene, gran necio Perses, te lo diré: de la maldad puedes coger fácilmente cuanto quieras, llano es su camino y vive muy cerca. De la virtud, en cambio, el sudor pusieron delante los dioses inmortales; largo y empinado es el sendero hacia ella y áspero el comienzo; pero cuando se llega a la cima, entonces resulta fácil por duro que sea»(2).
"The Pythagorean Y

This metaphor of Hercules' crossroads acquaintance derived from another more ancient literary topic, "The Pythagorean Y", whose paternity, at least literary, belongs to Hesíod:

'To you, foolish Perses, I will speak good sense. Badness can be got easily and in shoals: the road to her is smooth, and she lives very near us. But between us and Goodness the gods have placed the sweat of our brows: long and steep is the path that leads to her, and it is rough at the first; but when a man has reached the top, then is she easy to reach, though before that she was hard.' (2)."

mmfilesi wrote,
El tópico gozó de gran popularidad entre griegos y latinos. Por no enfangarnos en una ristra de citas, baste una de Platón:

«Unos confieren a la maldad fácil acceso, de modo que “también en abundancia se puede alcanzar a la perversidad fácilmente; el camino es liso y ella mora muy cerca”. Frente a la excelencia, en cambio, los dioses han impuesto el sudor»(3).
"The topic enjoyed great popularity among the Greeks and Latins. In order not to get entangled in a string of citations, here is one from Plato:

'Vice may be had in abundance without trouble; the way is smooth and her dwelling-place is near. But before virtue the gods have set toil, and a tedious and uphill road' (3)."

mm felisi wrote
Durante la Edad Media, esta metáfora se transmitió, sobre todo, por san Isidoro(4), dado que resultaba acorde con la moral cristiana y la idea de las dos sendas:

«Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa es la senda que lleva a la perdición, y muchos los que por ella entran. ¡Qué estrecha es la puerta y que angosta la senda que lleva a la vida, y cuán pocos los que dan con ella!». (San Mateo, 7.13).
"During the Middle Ages, this metaphor was transmitted especially by Saint Isidore (4). who showed the accord between Christian morality and the idea of the two paths:

'Enter by the narrow gate; for wide is the gate and broad is the way that leads to destruction, and there are many who go in by it. 14 Because narrow is the gate and difficult is the way which leads to life, and there are few who find it.' (St. Matthew 7.13).'"

mmfilesi wrote
Notas

1. El libro Recuerdos de Sócrates de Jenofonte se puede consultar on line en la web del profesor Francisco Conde Núñez. Copio el pasaje en cuestión (transcrito de Jenofonte. Recuerdos de Sócrates; Económico; Banquete; Apología de Sócrates. Gredos, 1993)....

2. Hesíodo. Trabajos y días (287). Traducción de Aurelio Pérez Jiménez y Alfonso Martínez Díez. Gredos. Madrid, 2000.

3. Platón. República (II, 365b). Traducción de Conrado Eggers Lan. Gredos. Madrid, 2000.

4. No tengo a mano una traducción al español: «Litteram Pythagoras Samius ad exemplum vitae humanae primus formavit; cuius virgula subterior primam aetatem significat, incertam quippe et quae adhuc se nec vitiis nec virtutibus dedit. Bivium autem, quod superest, ab adolescentia incipit: cuius dextra pars ardua est, sed ad beatam vitam tendens: sinistra facilior, sed ad labem interitumque deducens».
1. See post by SteveM.

2, Hesiod, Works and Days, 286-292. at http://www.theoi.com/Text/HesiodWorksDays.html#Justice

3. Plato, Republic Book II, trans. Benjamin Jowett, at http://classics.mit.edu/Plato/republic.3.ii.html. (mikeh: Actually, Plato puts these words not in the mouth of Socrates, Plato's spokesperson, but of Adeimantus, a well-read pupil seeking to learn from Socrates. Adeimantus says these words as a quotation from Hesiod and wants to know Socrates' response.They are not represented as Socrates' beliefs, but an example of what the poets say. Adeimantus quotes Homer immediately after this quote from Hesiod.)

4. I don't have at hand a translation in Spanish. "Pythagoras of Samos was the first to fashion the letter Y into a pattern of human life. The straight portion at the bottom signifies the first, uncertain age, which at that point has been given over to neither vices nor virtues. The bifurcation at the top, however, begins at adolescence. The path to the right is difficult, but it tends toward a blessed life. The path to the left is easier, but it leads to ruin and destruction." (http://www.cs.utk.edu/~mclennan/BA/PT/Intro.html#Y)

Re: The Lovers

#16
mikeh wrote:I just read this thread,. Great images. But in the paintings Pen posted of Virtue and Pleasure, there is a problem when when applied to the tarot card.
Mike, I haven't posted any pictures on this thread, and the quote below is not mine but Robert's....
mikeh wrote:
Pen wrote:
I'm glad you like the images. I can find them with cupid beside Vice/Pleasure... but not floating above as seen in Tarot de Marseille.
Pen
He's not the Messiah, he's a very naughty boy...

Re: The Lovers

#20
On the Star thread, RAH posted about emblem books and Paolo Veronese; leading "Catholic" to comment on Paolo's Hercules at the Crossroads; to which I replied with this link to a 2008 post.

Prodicus' Allegory of Virtue and Vice
http://pre-gebelin.blogspot.com/2008/04 ... -vice.html

I see that an assortment of Hercules pics were posted on this thread back in 2010, so I thought I'd add two of my favorites. They are complex allegories which illustrate not just the choice but the results of the choice and other elements as well.

Image

Hercules at the Crossroads
http://kk.haum-bs.de/?selTab=3&currentWerk=1139&
Engraved by Johan Sadeler I after Frederick Sustris; colored by Dirk Janszoon van Santen.
Copper engraving of Hercules at the Crossroads, hand-colored w/gold highlights. Maximilian I of Bavaria is depicted as a young Hercules between virtue and pleasure.

Image

Hercules at the Crossroads
http://www.virtuelles-kupferstichkabine ... Werk=20975
Engraved by Johannes Wierix after Crispin van den Broeck.
Engraving of Hercules at the Crossroads, with an elaborate depiction of the two paths, one leading to glory and the other to perdition. Overhead is an allegorical struggle (psychomachia) between Virtue and Fortune.

The fact that the first card of the middle trumps in Tarot de Marseille depicts not merely Love, as in most Tarot decks, but also the choice between Virtue and Fortune, (borrowing the identities from the allegory above), isn't just another arbitrary parallel or analogy taken out of context. The idea of meeting the ups and downs of Fortune with virtue is the essence of the Tarot de Marseille ordering.

Triumphs in love and war (Lovers and Chariot) confer dominion, husband over wife and victor over vanquished, and the virtue which mitigates the exercise of dominion is Justice. The hardships of asceticism and fortune (Hermit and Wheel) are met with Fortitude. And the downfall of betrayal and death (Traitor and Death) is met with a more generalized virtue of Temperance (moderation in all things) which is conflated with an angelic psychopomp. This is a Petrarchian De Remediis narrative cycle in which good and bad fortune are all met with the appropriate virtuous remedy.

The conflation of Love with the Viator in Bivio motif on the first card of that section spells out the larger design.

Best regards,
Michael
We are either dwarfs standing on the shoulders of giants, or we are just dwarfs.

Who is online

Users browsing this forum: No registered users and 2 guests

cron